
Hoy inicio una nueva aventura. Me he animado a escribir una bitácora en la red (weblog para los que entienden el inglés) y antes que nada voy a hacer una declaración de intenciones. Soy un licenciado en psicología que trabaja en dos instituciones pertenecientes al sistema educativo mexicano: por la mañana, en la Escuela Secundaria No. 26 (localizada en Villa Purificación, Jalisco), y por la tarde, en la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular de La Huerta, Jalisco.
Ambas instituciones han sido mi laboratorio, mis campos de pruebas, los lugares donde he podido enfrentarme cara a cara con la realidad de nuestros estudiantes, y he podido contrastar la teoría recibida en cinco años de estudios universitarios, sumados a doce de experiencia laboral.
De entrada debo decir que lo que uno vive en la realidad, nada tiene que ver con las hermosas teorías elaboradas por académicos, que viven enclaustrados en situaciones muy diferentes a las de las mayorías. En ciencias sociales hay multitud de "escuelas", teorías, corrientes, que tratan de explicar la realidad y que son contradictorias, parciales, incompletas o por lo menos tentativas.
¿Hay algún conocimiento que pueda ser útil para transformar nuestra realidad? El papel de la psicología en el campo de la educación no es otro que mejorar tanto la enseñanza como el aprendizaje. No todas las teorías o todos los enfoques son igualmente útiles. Unos lo son más y otros lo son menos. Necesitamos distinguirlos.
De eso trata esta weblog: de mencionar lo que, según mi punto de vista, debemos hacer para mejorar la educación. Son los esfuerzos que mis compañeros de trabajo y yo estamos haciendo actualmente.
El valor principal de una democracia es la libre discusión de las ideas y el respeto a las diferencias. Mi deseo es que este espacio se convierta en el crisol de nuevas ideas para mejorar la educación, la tarea más importante de una sociedad, porque las nuevas generaciones continuarán nuestras obras. Esperemos que sean las mejores.
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